Inicio · guías por uso · actualizado agosto 2026
Micrófono para entrevistas

La regla madre de las entrevistas: una cápsula por boca. Sentados en interior: dos lavalier (el combo Lark M2 trae justo 2 transmisores) o dos dinámicos con interfaz. En la calle: el clásico dinámico de mano "de reportero" o lavalier + grabadora. En remoto: el micro solo importa en tu lado.
Dime tu formato de entrevista y te digo el equipo
¿Cómo son tus entrevistas?
La regla que arregla el 90% de las entrevistas: una cápsula por boca
El error fundacional del género es el micro compartido en medio de la mesa: las dos voces llegan lejanas, la sala entra entera, y el resultado suena a acta notarial. Cada persona con su cápsula cerca — solapa o micro propio — es lo que separa "conversación grabada" de "programa". Todo lo demás de esta guía son variantes de esa regla según el escenario.
El experimento del micro compartido
Ana habla con energía; Bruno es tímido y habla bajito — la pareja de toda entrevista real. Cambia el montaje y mira qué se graba de cada uno.
El equipo según el formato
| Formato | Equipo recomendado | Total |
|---|---|---|
| Sentados, vídeo (2 personas) | Combo Lark M2: 2 transmisores, un receptor | ~92-130€ |
| Sentados, solo audio/podcast | 2 dinámicos XLR + interfaz de 2 entradas (la receta de la guía de podcast) | ~300€ |
| Sentados, presupuesto mínimo | 2× BY-M1 + grabadora H1n (turnándose la entrada) o al móvil con divisor | ~140€ |
| Calle y eventos | Dinámico de mano "de reportero" a la grabadora, o lavalier al entrevistado + H1n | ~130-180€ |
| Remoto | Tu micro de siempre + plataforma que grabe en local (Riverside, Zencastr) | lo que ya tienes |
En la calle, el dinámico de mano gana a la solapa por una razón que no es de sonido: el control. Tú decides quién habla acercando el micro, cortas al que se enrolla, y el ruido de la calle se queda fuera del cardioide. La solapa es más cómoda; el micro en mano es el moderador silencioso.
Los tres montajes, paso a paso y con presupuesto
| Montaje | Coste | Cómo se monta |
|---|---|---|
| Sentados a una mesa (podcast a dos) | ~110-140€ | Dos Q2U USB… con truco: uno por ordenador, o interfaz de 2 entradas XLR — la mayoría de PCs no aceptan DOS micros USB a la vez en la misma app |
| De pie, en movimiento (reportaje) | ~70-90€ | Lark M2: un emisor por persona, receptor al móvil o cámara — 5 minutos de montaje |
| Presupuesto mínimo (empezar hoy) | ~50€ | Dos BY-M1 + divisor de jack a una grabadora o móvil: pierdes pistas separadas, ganas empezar ya |
Sea cual sea el montaje, la prueba de sonido no es negociable: 30 segundos grabados con el invitado hablando a su volumen real — la gente habla más bajo en la entrevista que en la prueba, y esa diferencia es la que satura o entierra la grabación. Ajusta la ganancia al volumen tímido, no al enérgico.
Los errores clásicos de la primera entrevista
Un solo micro "que se oiga a los dos": el error fundacional — un micro entre dos personas graba a la que habla fuerte y entierra a la otra bajo el aire acondicionado. Una cápsula por boca no es perfeccionismo: es lo que separa "entrevista" de "grabación de una conversación lejana". Olvidar el plan B: los profesionales graban SIEMPRE una pista de respaldo (la app de notas de voz del móvil en la mesa cuesta cero) — el día que un emisor se quede sin batería a mitad de entrevista entenderás esta frase. Y no vigilar los auriculares: monitorizar con auriculares durante la grabación (no después) es la única forma de pillar a tiempo el roce de ropa del invitado nervioso que juguetea con el cable del lavalier.
La entrevista remota: cuando el invitado está a 500 km
Zoom y Meet comprimen la voz de forma audible. Las opciones, de mejor a peor: grabación en doble banda (cada uno se graba en local con su micro y os mandáis los archivos — apps como Riverside lo automatizan, o vale la grabadora de voz de cada uno con claqueta de palmada), la grabación local de tu lado + la remota de Zoom (al menos tu voz sonará bien), y la grabación de Zoom a secas — aceptable para publicar, nunca para presumir. En cualquiera de las tres, la regla del invitado: pídele auriculares y que se aleje del ventilador; su micro de portátil mejora un 50% solo con eso.
Los trucos de oficio que se notan en la escucha
El nivel del entrevistador, más bajo: tu voz la conoces y la controlas; la del invitado es la valiosa — si hay que elegir a quién proteger de la saturación, protege al invitado. La sala manda más que el micro: una entrevista en cafetería ruidosa con buen equipo pierde contra una en habitación de hotel con lavaliers de 20€; si puedes elegir localización, elige silencio y superficies blandas antes que estética. El colchón de silencio: graba 30 segundos de la sala vacía antes o después — ese "tono de sala" es oro en edición para tapar cortes y limpiezas. Y la regla del final falso: cuando digas "pues lo dejamos aquí, muchas gracias", deja el equipo grabando dos minutos más — la mejor frase de la entrevista se dice siempre después de que el invitado cree que ya no le graban. Legalmente avísale de que sigue grabando, claro; pero avísale después de que la haya dicho.
Todos estos trucos comparten raíz: en una entrevista el audio no se puede repetir. No hay segunda toma de una respuesta espontánea — por eso el género perdona equipos humildes y no perdona descuidos.
Después de grabar: el archivo que te salvará dentro de un año
El final del flujo que nadie cuenta: una entrevista es material irrepetible, y su gestión post-grabación es parte del oficio. El ritual de cinco minutos al llegar a casa: volcar los archivos a dos sitios (ordenador + nube o disco — la tarjeta SD no es un lugar de almacenamiento, es un vehículo), renombrar con fecha y nombre (2026-08-19_entrevista_maria.wav vence a REC_0047.wav en cualquier búsqueda futura), y escuchar 30 segundos de cada pista para confirmar que lo que crees que grabaste existe — el día que descubras un archivo corrupto, mejor esa noche que el día de editar. Para entrevistas con valor legal o periodístico, suma el consentimiento grabado ("¿te parece bien que grabemos?" con el equipo ya rodando) — dos segundos que valen un pleito. Nada de esto mejora el sonido; todo esto decide si el sonido sobrevive.
Preparar al invitado: los 60 segundos que mejoran toda la toma
El mejor equipo pierde contra un invitado incómodo, y prepararlo es técnica de audio aunque no lo parezca. El guion de un minuto antes de grabar: colócale tú el micro (pidiendo permiso) — el lavalier autoprendido acaba torcido o rozando; explícale que puede equivocarse ("esto no es directo, repetimos lo que haga falta") — la tensión se oye en la voz más que cualquier defecto técnico; y hazle una pregunta trivial mientras ajustas niveles ("¿qué has desayunado?") — su respuesta relajada te da el volumen real Y le quita la solemnidad del "probando, probando". Durante la entrevista, el hábito de oro: cuando toque algo del micro o se recoloque la ropa, deja pasar el momento y repite la pregunta con naturalidad — pedirle "que no se mueva" congela a cualquiera. La paradoja del oficio: el mejor audio de entrevista sale cuando el invitado se olvida de que hay micros — y lograr ese olvido es parte de tu trabajo técnico.
Preguntas frecuentes
¿Qué tipo de micrófono es ideal para grabar una entrevista?
Depende del escenario: lavalier (con o sin cable) para vídeo sentado, dinámico de mano para calle y eventos, y en remoto el micro personal de cada participante. El común denominador: cápsula cerca de cada boca.
¿Qué micrófono inalámbrico es adecuado para entrevistas?
Los combos de 2 transmisores: Lark M2 Combo como calidad-precio, familia DJI si necesitas grabación interna de respaldo. Un transmisor por persona y el receptor en la cámara o el móvil.
¿Cómo grabo una entrevista por videollamada con buen audio?
Usa una plataforma que grabe cada lado en local (Riverside, Zencastr): así el audio no depende de la conexión. Tu micro importa para tu voz; la del invitado dependerá de su equipo — mándale esta web antes de la entrevista, funciona.

Paul
Me dedico a otra cosa, pero llevo toda la vida siendo "el informático" de mis amigos y de mi familia — y eso, tarde o temprano, siempre acaba en micrófonos. He grabado algún que otro podcast, he editado más vídeos de los que me gustaría admitir, tuve mi propio canal de YouTube y por mis manos han pasado unos cuantos micros. Esta web existe para una sola cosa: ahorrarte las horas de investigación que yo ya perdí, contándote solo lo que de verdad importa. Si ves un error, escríbeme y lo corrijo.